No sé si es porque soy española, más aún vasca y todavía peor, donostiarra, pero cómo es posible que la gente coma todos los santísimos días lo mismo sin asquearse? Cómo no es posible que no se les haya quedado cara de huevo revuelto o escalfado? Aunque los estómagos si que los puedes clasificar entre pancakes, irish breakfast o paninis, y es que cómo se puede pedir todos los días lo mismo para desayunar o comer? En serio, es mucho riesgo el que hay que tomar?
Puedo deciros qué es lo que come y bebe cada uno de los clientes de mi cafetería sin fallar en lo más mínimo. Y lo más gracioso es que aún se sorprenden de la gran memoria que tengo! Pero hijo mío de mi vida, desde agosto que empecé a trabajar en esa cafetería, has estado viniendo todos los días, más o menos a la misma hora y por qué no decirlo, con la misma ropa (casos de higiene para otro apartado), y te crees que no me voy a acordar de lo que comes? Si hasta una antxoa podría decirte que eres más aburrido que las clases de latín con cierto profesor, al que pobre, no le hice ni caso en dos años de colegio.
Al menos, se salva el que cuando le digo lo que va a comer, se sonroja y dice, es verdad, soy muy previsible. Claaaro, ese es el primer paso para la recuperación, reconocerlo. Muy bien, siguiente paso es: pídeme el menú y dame una alegría abriéndote a las variadas posibilidades que te ofrecemos, de acuerdo?
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