martes, 22 de junio de 2010

San Agustín dijo “La necesidad no conoce leyes”. Yo digo: “¡mi necesidad es un buen mapa!”




¡Quién me iba a decir a mí que me pondría morena en Dublín! Y no es por daros envidia, ni mucho menos, que de vez en cuando leo el periódico y ya he visto que empezáis a conocer qué es esa esfera amarilla que asoma en el cielo...
Tampoco es el motivo de mi tardanza a la hora de actualizar el blog. Ni el hacer turismo por Dublín, ni lo que much@s de vosotr@s pensaréis: que me paso todo el día de pub en pub y de Guines en Guines. Pues no. Hace una semana que me he apuntado a la ONU.
Sí, porque excepto un catalán y yo, el resto de estudiantes de la academia de inglés a la que voy todas las mañanas son corean@s, brasileñ@s, ucranian@s, chin@s, japoneses/as… Me viene muy bien, porque no me queda más remedio que hablar en inglés. O en su defecto, jugar al Party & Co. (si no recuerdo mal, era de mímica, no?)

La verdad que el ambiente en clase es muy divertido. Mañana mismo, por ejemplo, si nos sigue haciendo bueno, después de las tres horas de gramática, listening, speaking, bla, bla, bla… nos quedaremos a comer en un parque muy chulo que tenemos pegado a la academia llamado Merrion Square. Y al que nunca más se me olvidará cómo llegar.
Porque el primer día de clase, es decir, el martes pasado, salí de casa con mucho tiempo de antelación, y cuando digo mucho tiempo de antelación, no exagero. A las 8.30 de la mañana tenía la prueba de speaking para saber en qué nivel estaba y así comenzar las clases a las 9. Bien, de mi casa a la academia se tardará como máximo 20 minutos andando. Yo salí un poquito antes de las 8. Llegué a las 8.50….
¿Qué pasó? Que aterricé en un parque con las casas georgianas que se estilan en la zona y pensé: ya he llegado.

Vale, lo que pasa en esta ciudad, y más concretamente en este barrio, es que todos los edificios son iguales pero se diferencian por los colores de las puertas: verdes, rojas, amarillas, e incluso rosas…

Yo buscaba la mía, una puerta amarilla chillona, y capté unas cuantas, con la excepción de que en ninguna asomaba el cartel de “English in Dublin”. Así que empecé a dar vueltas a la plaza, no sé cuántas porque ya os digo que tooooodo es igualito, pero vamos, que un par de vueltas completas pudieron ser fácilmente. Hasta que se me encendió la bombilla y me dije “o preguntas, o te vuelves a casa”. Dos chicos muy majos me explicaron que no encontraba la academia porque esa plaza no era Merrion Square, era FitzWilliam Square. Gracias, al menos no se rieron. Yo creo que es un poquito el pan de cada día, o con ese pensamiento me consuelo. También hay que comentar que ya sabemos lo que me cuesta despertarme.
Sí, lo sé, todo son excusas. Y no es que quiera echar más leña al fuego, pero es que encima llevaba mapa. C´est la vie!

Lo dicho, el ambiente es muy divertido. Por ejemplo, este sábado voy con los de clase a una comida brasileña. Y la próxima fecha que hasta el momento tengo reservada, (que no significa que no vayan surgiendo otros acontecimientos dignos de asistir…) es el 4 de Julio: una fiesta americana con su barbacoa, sus hamburguesas y todo su montaje americano. No, si….. ya me estoy viendo rodeada de yankis y con la banderita ondeando en mi mano… JA!

1 comentario:

  1. Helen, veo que tienes un sentido de la orientación casi peor que el mío. Pero tranquila, que aún te gano. ;)

    Y ya sa ve que estás disfrutando a tope, que Irlanda es una bonita tierra y que seguro que vas mejorando tu inglis pitinglis. Ahora bien, una bonita vara de medir eso podría ser una entrada en el blog escrita enteramente en inglés... ¿Aceptas el reto? ;)

    Cuídate, rubia.

    -El señor A-

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