jueves, 3 de junio de 2010

El Joker es para Batman lo que Dublín para mis sandalias




¡Y es que voy a par de sandalias por semana! Hoy son las segundas que rompo en menos de 12 días. Es decir, la segunda vez que vuelvo descalza a casa.
No sé qué tienen las aceras de esta ciudad que no me duran un suspiro. No lo entiendo, porque si las primeras aguantaron el tour por Roma, y tres años, y las segundas, la Aste de Nagusi de Bilbo y todo el verano pasado. ( Que no mis pies… hay testigos que exigían al señor que limpiaba con manguera las calles de Bilbao a las 9 de la mañana, que de paso pegase un par de chorretes a mis pies) ¿Por qué en Dublín no me duran ni una puesta?

El primer día me reí, hoy ya no me ha hecho ni pizca (eufemismo) de gracia. Y eso que el Señor X intentaba apaciguarme. Jo- Jo. Mi única respuesta: ¿dices que es bueno ir descalzo? ¿hablas de pealing? Pues oye, empatiza, empatiza y vete descalzo conmigo…
Cosa que no ha sucedido. Mis pies, gracias a Dios, no han sufrido ningún accidente mayor que el de asemejarse al ying- yang. Es decir, el izquierdo, impoluto y el derecho, negro como el tizón.

Por lo demás, bien. Otro día de bancos, curriculums, asuntos varios.

2 comentarios:

  1. Foto cedida por el testigo que exigía manguerazo a mis pies.... ;P

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  2. Sorprendido me hallo de ese verbo florido. Muy bien. :)

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